Obsesionados con el tiempo, por aparentar y por dejar a merced del reloj de arena nuestra vida nos encontramos como la arena de ese reloj lentamente nos va enterrando y cuando creemos poder escapar verdaderamente nos damos cuenta que no hay nada más, que se acabó. Tan solo son puntos de vista, tan solo un fogonazo de luz en mitad de la noche cuando nos encontramos con la claridad pero hay que saber interpretar esos instantes para obtener una dirección. Así pues poco a poco vas haciendo camino; poco a poco vas entendiendo que cada paso no te aleja de tu punto de partida sino que te acerca a tu destino.
Es bonito mirar atrás y ver el camino recorrido, recordarlo, admirarlo y estar plenamente satisfecho de cada paso que has dado pero no intentes volver a verlo porque te perderás en el momento que intentes desandar lo andado. Siempre hacia delante, no te detengas, siempre un poco mas alto, un poco mas lejos y un poco mejor.
